jueves, 7 de mayo de 2015

Cómo prolongar la vida útil de la batería de nuestro smartphone


Direfentes tipos de baterías
Diferentes tipos de baterías
Actualmente nuestro teléfono móvil ha dejado de ser un mero pisapapeles más en nuestros escritorios evolucionando por selección natural hasta convertirse en una prolongación de nuestro cuerpo. Y dado el uso masivo de estos dispositivos, se hace imprescindible que cada terminal presuma de una autonomía que nos permita, como mínimo y dándole un uso normal, pasar un día entero sin tener que preocuparnos de enchufarlo a la corriente. Dos jornadas para los más exigentes. Tres, para los más quijotescos.

Veámos cuáles son las recomendaciones que hacen los expertos para tratar de prolongar la "vida" de la batería durante toda una jornada.

1) ¿Consume mucha batería tener activado el 4G?

Consideremos el supuesto de que nos hallemos en una zona de igualdad de cobertura, esto es, cuando en los alrededores existan antenas que nos permitan conectarnos tanto a redes 4G como 3G. La velocidad de cuarta generación consume, por lo general y dependiendo de varios factores (frecuencia utilizada, cobertura, potencia de la señal...), menos batería que la conexión 3G.
La tecnología 4G (Lte) sustituirá, tarde o temprano, a la 3G
El lado oscuro de este supuesto es que, a día de hoy, la velocidad 4G aún está en proceso de crecimiento. Así las cosas, existen demasiados lugares en las ciudades que carecen de esta conexión, por lo que el teléfono cambia constantemente entre redes 3G y 4G, proceso que realmente consume mucha batería.

Por esta razón, sólo merecerá realmente la pena tener activada esta tecnología cuando se tenga la certeza de estar en una zona con cobertura 4G.

2) ¿Restan mucha autonomía las notificaciones de Whatsapp, Facebook, etc?

Por todos es sabido que dejar los faros de los coches encendidos durante la noche, puede hacer que al día siguiente tengas que llamar a un amigo y usar unas pinzas. Y obviamente, un "pilotito" que emite luz en un móvil, no iba a ser menos.

Aun así, el consumo de la tecnología LED es relativamente bajo. No obstante, cuantas más notificaciones se deseen recibir, más energía se utilizará para este fin. Por lo tanto, es mejor activar únicamente los avisos luminosos que realmente sean necesarios.

3) ¿Ir cerrando 'apps' cuando no las estamos usando es sinónimo de ahorro de energía?

Por regla general, y aunque se piense lo contrario, la herramienta multitarea (las aplicaciones enviadas al fondo que no se cierran) consume energía de manera muy limitada. El número de apps que un smartphone es capaz de ejecutar al mismo tiempo dependerá de la cantidad de núcleos que contenga su procesador.

Por ejemplo, en iOS las aplicaciones encendidas pero pasadas a fondo (no están siendo usadas activamente) consumen muy pocos recursos.

En Android y Windows Phone, donde estas apps dejadas a un lado consumen algo más de batería, sí que es aconsejable ir cerrándolas si no se van a utilizar. Ya no para ahorrar batería, sino para hacer un mejor uso de la memoria del teléfono.

4) ¿El brillo de la pantalla o el número de 'widgets' en los múltiples escritorios consumen mucha batería?

La pantalla de nuestro móvil es el componente que más batería consume y un mayor brillo requerirá de mayor cantidad de energía. Por esta razón, sólo es aconsejable aumentar el brillo cuando la luz ambiental sea tan intensa que no permita ver con claridad (y comodidad) la pantalla de nuestro teléfono.

Si se desea ahorrar en autonomía, es aconsejable usar el nivel de brillo más bajo posible en tanto en cuanto se acomode a nuestra visión. No obstante, los móviles de última generación están dotados de un sensor de luminosidad que permite ajustar el brillo automáticamente.

Por su parte, con los widgets sucede lo mismo que con las apps de fondo, no consumen excesiva batería, pero si tienen que actualizar información constantemente, necesitarán más recursos del sistema (procesador, memoria, etc.) y, por ende, más energía.

5) ¿Debo dejar que la batería se descargue completamente antes de volver a cargarla?

Si la angustia por salir de casa con un 30% de batería en tu móvil te nubla la visión de futuro, tranquilo, puedes cargarlo unas horas antes de irte sin que éste explote. Esto es así porque la mayor cantidad de baterías que vienen incorporadas a los teléfonos móviles que adquirimos actualmente son de iones de litio (Li-ion), que no sufren el conocido "efecto memoria" que sí padecían las de níquel.

Por este proceso, cuando cargábamos una batería que no se había descargado por completo, se creaban internamente unos cristales en su interior debido a una reacción química al calentarse la batería por su uso o debido a estas malas cargas.

Con las "Li-ion", este fenómeno no sólo desaparece, sino que además puede ser perjudicial para la vida útil dejar que las baterías se descarguen por completo. Por esta razón, los sistemas operativos modernos apagan el teléfono cuando se ronda el 5% de carga.

6) ¿Afecta a la batería dejar más tiempo enchufado el móvil cuando éste ya se ha cargado al 100%?

Si somos dueños de una batería que funciona en perfectas condiciones, no tendría que producirse problema alguno. De hecho, tienen un límite de vida (un total de recargas completas) que oscila en torno a las 1.000 recargas (que se resumen en tres años de uso del dispositivo) y a partir del cual empiezan a cargar menos electricidad progresivamente.

Así que, si nos vamos a acostar dejando el móvil enchufado y temiendo que en lugar de despertarnos la alarma lo haga la explosión del terminal, también podemos respirar tranquilos. No obstante es aconsejable, si se puede, desconectarlo cuando esté totalmente cargado porque la batería puede calentarse y las temperaturas altas pueden degradarla, reduciendo así su vida útil.

7) ¿Hay que dejar que la batería se cargue completamente antes de desconectar el móvil?

En el caso de que sólo se disponga de un tiempo determinado para enchufar un teléfono que pida constantemente una "dosis" de electricidad (con sus relajantes notificaciones rojas), relax. Se le puede conceder el capricho. Esto de cargar el móvil hasta el 100% ya no se aplica a las baterías de iones de litio, así que se puede retirar mucho antes.

De hecho, puede cargarse la batería de manera parcial y el total de recargas aseguradas por el fabricante antes de perder almacenamiento seguirá siendo el mismo.

8) ¿Es mejor cargar la batería con el teléfono apagado?

El mito de apagar el dispositivo a la hora de cargarlo también se extingue. El smartphone puede estar encendido e incluso podemos utilizarlo mientras se carga. No obstante, es aconsejable no ejecutar aplicaciones que consuman excesivos recursos, como juegos o reproducción de vídeos, mientras está enchufado a la corriente. Tomando estas precauciones evitaremos que la batería se sobrecaliente en exceso, afectando a su rendimiento y vida útil.

9) Si estamos en casa y disponemos de conexión Wi-Fi, ¿qué es más aconsejable tener activado para ahorrar batería, la tarifa de datos o el propio Wi-Fi?

Para saber qué tecnología consume más batería de nuestro teléfono hay que tener muchos factores en cuenta. Pero, por norma general, consume más la conexión Wi-Fi que la tarifa de datos. Sin embargo, enfrentando los términos, la conexión inalámbrica gasta más por minuto independientemente de que ésta se encuentre activa o en reposo, mientras que la tarifa de datos (3G, 4G, etc.) gasta más energía por mega transferido.

Todo esto viene a querer decir que en el uso del teléfono para la navegación, la red Wi-Fi es la más indicada. Mientras que cuando el móvil esté de adorno encima de la mesa, recibiendo notificaciones a lo sumo, la tarifa de datos es nuestra mejor aliada. No obstante, estar cambiando de una conexión a otra es un proceso bastante tedioso (máxime cuando queremos escribir un par de líneas en Whatsapp).

Así todo, dado que los planes de telefonía móvil suelen tener limitaciones mensuales en la transferencia de datos, es aconsejable utilizar conexiones Wi-Fi para no exceder ese límite.

10) ¿Es mejor apagar el Wi-Fi cuando sepamos que no hay una antena cerca a la que poder conectarse? (Es decir, por la calle)

En efecto. Los teléfonos modernos siempre permanecen "a la escucha" para identificar redes inalámbricas que estén dentro de su radio de alcance. Y este proceso de "saltos" entre las diferentes zonas de accesibilidad Wi-Fi hace que la batería vaya perdiendo energía.

Por esta razón siempre es aconsejable que desconectemos la conectividad inalámbrica cuando sabemos que no vamos a usarla, para que el móvil no busque siempre conectarse. Al mismo tiempo, esto nos reporta un plus de seguridad y privacidad, dado que nuestro smartphone no estará compartiendo información con "routers" inalámbricos que se encuentren en las proximidades.

En definitiva, las técnicas para ahorrar en autonomía son un auténtico "trabajo de chinos": hay que recordar demasiadas funcionalidades, activar y desactivar otras tantas y, en general, estar preocupado de más por unos cuantos miliamperios de menos. Por lo que, en términos generales y dependiendo de cada usuario y estilo de vida, para economizar la batería de tu smartphone debería bastar con desactivar lo que no se necesite. ¡Buen ahorro!

miércoles, 21 de enero de 2015

La programación informática como herramienta didáctica

En los últimos años se han conocido varias campañas, como La hora del código o El año del código, Code.org, CodeAcademy o CodeClub, que tratan de potenciar la enseñanza de la programación informática en las escuelas. Estas iniciativas ponen el foco en la demanda masiva de programadores que se espera que se produzca en los próximos años y en las excelentes posibilidades laborales que se abren, por tanto, para los jóvenes que aprendan a programar. En un futuro gobernado por las ‘apps’, utilizarlas pero no programarlas, o al menos entender su código, nos condenará a un papel de espectadores pasivos de la tecnología.

Sin embargo, esta idea de enseñar a programar a escolares no es nueva. Ya en los años 80, con el lanzamiento del lenguaje de programación Logo, miles de escuelas, principalmente en Estados Unidos, comenzaron a introducir la programación en sus currículos. No obstante, los objetivos de estas enseñanzas sí eran muy diferentes, ya que estaban motivadas por los beneficios educativos asociados al aprendizaje de esta disciplina.


 

Evidencia científica de los beneficios de aprender a programar en edades tempranas


Así, la comunidad educativa y científica ha colaborado en el desarrollo de estudios que demuestran que los niños que aprenden a programar obtienen mejores resultados en pruebas matemáticas, de razonamiento y de resolución de problemas; demuestran mayor capacidad de atención, más autonomía y un mayor placer por el descubrimiento de nuevos conceptos; desarrollan en mayor grado habilidades cognitivas y socio-emocionales; y demuestran menos estereotipos de género en relación a las carreras STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) y menos reticencias para continuar sus estudios y profesiones en estas disciplinas.

A lo largo de las últimas tres décadas, grupos de investigación y universidades han desarrollado diferentes herramientas que han tratado de facilitar el aprendizaje y la enseñanza de la programación, de manera que el alumnado no tenga que aprender una sintaxis compleja y pueda centrarse en los conceptos informáticos sin tener que preocuparse por errores de compilación. En este sentido, el trabajo desarrollado por el grupo Lifelong Kindergarten en el Media Laboratory del MIT destaca por encima del resto, desarrollando herramientas como Scratch y App Inventor, que cuentan con cientos de miles de usuarios en todo el mundo.

Sin embargo, a pesar de todas las ventajas que parece indicar el uso de la programación como herramienta didáctica, también existen estudios que ponen de manifiesto que se requiere un profesorado bien formado para conseguir aprendizajes significativos y útiles, evitando que se convierta más bien en un pasatiempo o una moda pasajera. Aprender a escribir código, sin más, es como aprender a deletrear. Para que se consigan los beneficios esperados se requiere trabajar la lógica y profundizar en los conceptos fundamentales de la programación además de conocer sus funciones más sencillas.

Formación sobre programación como herramienta didáctica


En nuestro país hay un buen número de docentes que llevan años enseñando a programar a estudiantes de Primaria y Secundaria con estas herramientas, y en los últimos meses se ha formado una comunidad, Programamos, que pretende servir de punto de encuentro donde poder compartir ideas, recursos, materiales, dudas y esfuerzos. Se trata, en definitiva, de un sitio ideal para aquellos docentes que quieran comenzar a utilizar la programación en sus aulas.

Hoy en día, igual que la escritura es un elemento básico para desarrollarnos plenamente en la sociedad actual, el ser capaz de manejar activamente dispositivos electrónicos, el entender los conceptos básicos de la programación, la interacción entre los bits y los átomos (a través de la robótica) o de cómo funciona la web, son nuevas formas de alfabetización convenientes para un mayor desarrollo personal.

lunes, 19 de mayo de 2014

El fin de Windows XP

Microsoft ha anunciado que a partir del pasado 8 de abril de 2014 dejará de ofrecer soporte a el sistema operativo estrella de la empresa durante más de una década: Microsoft Windows XP.

Por sorprendente que parezca, la noticia es totalmente cierta. Microsoft ha decidido olvidarse del sistema operativo que, aún hoy en día, millones de personas siguen utilizando en todo el mundo. Y, ¿cuál es la razón que justifica esta decisión? Parece que Windows XP está totalmente amortizado, y además, Microsoft quiere centrarse en el desarrollo de su nuevo sistema operativo: Windows 8.

Aunque las intenciones de Microsoft son totalmente honorables, lo cierto es que muchos pensamos que la razón fundamental que ha llevado a la empresa de Bill Gates a abandonar XP es, más bien, puramente económica. Sí, desde nuestro punto de vista la razón principal es que las ventas del nuevo Windows 8 no han sido tan altas como ellos esperaban y, buena parte de la culpa la tiene XP porque muchísimos PC's siguen funcionando gracias a este sistema operativo, que desde su aparición, allá por el año 2001, se ha consolidado en el mercado como un entorno altamente estable y con el cuál millones de personas están totalmente familiarizadas.

Lo usuarios que apuesten por cambiar al nuevo Windows 8 de Microsoft se van a encontrar con innumerables problemas, a saber: en primer lugar, a fecha de hoy no existe una herramienta de instalación que permita migrar de XP a 8, o dicho con otras palabras, si procedes a instalar Windows 8 sobre Windows XP, el proceso de actualización conservará todos tus archivos pero no así los programas que tenías instalados. En segundo lugar, difícilmente un ordenador de cierta edad, que con Windows XP funciona de maravilla, sea capaz de trabajar con el nuevo Windows. Muy posiblemente tendremos que invertir bastante dinero en mejorar las caracterísitcas técnicas del equipo para poder instalar Windows 8 en él. No debemos olvidad que también tendremos que adquirir una licencia de nuevo Windows cuyo precio medio ronda los 300€.

Por todo lo que hemos expuesto en el punto anteior, si realmente estás interesado en cambiar a Windows 8,  te recomedamos que valores seriamente la posibilidad de adquirir un nuevo ordenador que ya disponga de Windows 8 de fábrica. Te ahorras muchos problemas y seguramente será la opción más sencilla y también más asequible. Si optas por esta opción, recuerda hacer una copia de seguridad completa de tus datos para poderlos restaurar en el ordenador nuevo.

Una segunda opción pasa por seguir trabajando como hasta ahora, es decir, hacer caso omiso de las recomendaciones de Microsoft y continuar usando tu ordenador con Windows XP como hasta ahora. No es una idea descabellada en absoluto y, responde a la máxima: si algo funciona, no lo toques.

Para terminar, para los más aventureros, gracias a Diós hoy existen alternativas muy competentes y totalmente equivalentes a Windows XP dentro del software libre. Sólo a modo de ejemplo, aquí vamos a citar algunos sistemas operativos totalmente gratuitos que se pueden descargar de Internet e instalar en el ordenador sin necesidad de ser expertos informáticos:

jueves, 13 de junio de 2013

Tenía que pasar


Al final tenía que pasar. Internet y las redes sociales han centralizado nuestras vidas. Desde el mismo momento en el que uno ve a cuatro adolescentes sentados a una mesa, todos ellos cabizbajos, mirando sus teléfonos móviles, asumimos que las relaciones humanas están cambiando (para más señas, puede verse el primer capítulo de la segunda temporada de la fabulosa serie británica Black Mirror). Es más, hay un "juego", muy extendido entre la gente de mediana edad (ese arco inmenso entre los veintimuchos y los cincuenta y pocos), que consiste en que, durante una cena o un tapa y caña por el centro, se ponen los teléfonos boca abajo sobre la barra y la primera persona que mire el suyo paga la siguiente ronda.

Hace unas semanas, la red social de microblogging Twitter cumplió siete años. Hoy por hoy, sea por estar al día o por seguir a Justin Bieber, una gran mayoría de gente tiene cuenta en Twitter. Y entre los más jóvenes el uso es mayor, a pesar de que a veces se emplee como chat. Ya ven, los profesores de Lengua preocupados porque los jóvenes leen poco, cuando realmente leen y escriben más que nunca. Otra cosa es que nos guste lo que leen y cómo lo escriben. Si restamos las siete u ocho horas de sueño y las cinco o seis que se pasan en el instituto, ¿cuántas de las horas restantes las pasan tuiteando aquello que ven o piensan, compartiendo fotos por Instagram con mensajes reducidos de su mundo, criticando desde el sofá el programa o el tronista de turno y "guasapeando" con sus compañeros de clase? Una detrás de otra, muchísimas horas. Sin embargo, el lenguaje que utilizan no es el más apropiado: abreviaturas, faltas de ortografía, acrónimos traídos del inglés... Si la abreviatura podía tener su razón de ser en aquellos SMS de 160 caracteres, por temas de ahorro (aunque a mí no me miren, que yo siempre escribí con todas las letras, y hasta poniendo espacio después de los signos de puntuación, costara lo que costase), ahora parece que más: Twitter solo nos deja 140 caracteres para decir algo y, si restamos menciones, etiquetas y demás, incluso menos. Pero eso, que podría ser un impedimento, debería significar un doble esfuerzo. Si aprendemos a sintetizar nuestro mensaje, quizá nos pararíamos a pensar sobre lo que tuiteamos y cómo lo tuiteamos. En Twitter (en Internet en general), sin nadie que escuche nuestra voz y nos vea físicamente, nuestra carta de presentación es la ortografía. ¿A que no iríamos a pedir trabajo con la camisa sucia o una mancha de mermelada en el currículo?

Enlazado con los problemas de espacio, y aprovechando que el inglés es la lengua común en Internet, de un tiempo a esta parte vienen colándose en correos electrónicos, mensajes de WhatsApp, actualizaciones en Facebook o tuits, los acrónimos, todos ellos procedentes de la lengua inglesa. Desde el LOL (laughing out loud, reírse a carcajadas), hasta el ASAP (as soon as possible, tan pronto como sea posible), pasando por el WTF (what the fuck?, ¿pero qué narices?, en versión descafeinada) o el TGIF (Thank God It's Friday, gracias a Dios es viernes). El último acrónimo que se ha colado en Twitter, según nos advertía The Washington Post en un artículo del pasado año, es YOLO: You Only Live Once (solo vives una vez). Un acrónimo que podría ser la definición perfecta de toda una generación. Nacidos a partir del noventa y muchos, con apenas trece o catorce años, llenan esta red social de mensajes de apoyo a sus ídolos musicales y convierten, en apenas unos minutos, un programa de televisión o la noticia de una nueva canción en tendencia nacional. YOLO es el "Solo se vive una vez" que cantaban las hermanas Azúcar Moreno o, algo antes, Gabinete Caligari. El Carpe Diem de toda la vida, vamos, el que Horacio escribió en el siglo I a. C.

Tras el repetido discurso de que fuimos (nosotros, los que nacimos en los ochenta y pocos) la generación más preparada de la historia, estamos asistiendo ahora a una generación, la de los YOLO, que, viendo cómo está el panorama, tiene el peligro de dejarse llevar por la corriente de desilusión y desgana. Pero son ellos los que tendrán que poner la primera piedra para la recuperación económica y moral de nuestro país. Debemos hacer un cambio de rumbo total, un viraje repentino para escucharles y atender lo que nos tienen que decir. Porque, en medio de todas esas menciones a cantantes de moda y retuiteos de frases de películas, está la voz de toda una generación. Y, si nos paramos a leerles (porque su hábitat natural es Twitter), comprobaremos que hablan con auténtica sensatez, saben lo que quieren y, como siempre a esas edades, necesitan sentir que son valorados. Al fin y al cabo, y eso ellos ya lo han entendido, solo se vive una vez.

Diario Información
3 de mayo de 1013

miércoles, 15 de mayo de 2013

TVE en el I.E.S. Rafal

El pasado 7 de mayo tuvimos la visita en el I.E.S. Rafal de un equipo de TVE que, durante todo el día, grabó secuencias del edificio y de la actividad diaria que alumnos y profesores desarrollan en él. El objetivo del equipo de TVE era obtener material gráfico que se usará para elaborar un documental sobre arquetuctura contemporánea y que, previsiblemente, se emitirá en televisión sobre el otoño de 2013.

Y es que no podemos olvidar que el edificio proyectado por el arquitecto Franciso Leiva fue condecorado con el prestigiso premio FAD de arquitectura en el año 2010. 

Ver fotos del edificio en Picasa

miércoles, 24 de abril de 2013

¿Es segura mi WIFI?



Antes de empezar es importante señalar que el uso de redes Wifi de propiedad ajena está penado por la ley, ya estén o no encriptadas por el dueño o propietario de la conexión, puesto que es él quien paga por el servicio.
En las redes Wifi (inalámbricas), dado que el medio utilizado para la conexión de los dispositivos es el aire, pueden llegar a conectarse usuarios no autorizados. Por eso, todos los fabricantes de routers, incorporan un sistema de seguridad Wifi mediante claves: WEP, WPA, WPA2, etc.
No obstante, en Internet ya se pueden encontrar tutoriales y programas de escaneo de IP y paquetes contenedores de las claves de los routers, que hacen que cada día nuestras redes domésticas estén más desprotegidas, y lo que es peor, que suframos la reducción de ancho de banda cuando alguien roba nuestra señal.

¿Tengo algún pirata en mi WIFI?
No siempre que percibimos que la conexión va demasiado lenta, debemos de sospechar de un vecino, al que culpamos de robar la conexión Wifi, ya que en la mayoría de las ocasiones, estas bajadas de velocidad de conexión, se deben a la acción de elementos como firewalls internos de nuestro ISP que filtran nuestro tráfico, virus, servidores web lentos, etc.

En todo caso, si las sospechas no nos dejan dormir tranquilos, podemos realizar unos simples pasos para detectar si tenemos un intruso aprovechándose de nuestra Wifi mediante la configuración DHCP del router.

Detección de intrusos en la red Wifi
El método que os propongo para detectar intrusos en la red Wifi, se basa en el registro constante que realiza el router de las IPs y direcciones MAC asociadas a él. Para ello, comprobaremos esto accediendo a su configuración del modo siguiente:

  • Para entrar en tu router, escribe esto en el navegador: http://192.168.1.1 (La mayoría de ellos responde a esta dirección).
  • Introducir el nombre de usuario y contraseña: Suele venir en una etiqueta debajo del router, si no, por defecto suele ser la combinación admin: admin, o admin: 1234.
  • Buscar las opciones DHCP en los menús del router: Cada modelo presenta el menú de una forma distinta, pero no te preocupes que está a la vista. El DHCP es un servicio de red, que asigna automáticamente una IP a cada equipo que se conecte a él.
  • Una vez que accedes al cuadro de direcciones IP y MAC asociadas a tu red, debes de identificar el/los equipos que pertenecen a tu propiedad, y que por lo tanto están autorizados.
Si observas que existe alguna dirección IP o Host Name (nombre del equipo conectado) que no pertenece a alguno de tus equipos autorizados, entonces estarás ante un intruso en tu red Wifi.

Algunos consejos para proteger tu red Wifi:
  • Encriptar el router con el protocolo WPA2, que sin lugar a dudas, es el más seguro.
  • Excluir por defecto todas las conexiones, dejando de forma manual, solamente nuestro/s equipo/s.
  • Para los más escépticos, lo mejor será que desactiven la conectividad Wifi y conecten su equipo mediante cable de red RJ45 (el más seguro de todos los trucos).

NOTA:
Si no te quedas muy tranquilo después de efectuar los pasos descritos, puedes realizar la prueba de oro: apaga tu ordenador y observa si los pilotos de tráfico de red del router muestran actividad. Si ves que parpadean mucho, no hay duda de que se han introducido en tu Wifi.

martes, 23 de abril de 2013

Datos confidenciales en ordenadores públicos


Es muy normal en los tiempos que corren, encontrar redes Wifi gratis y ordenadores públicos situados en ciber, bibliotecas, restaurantes, etc. Estos servicios muestran el avance social que existe con respecto al uso de Internet, pero como ya sabemos, la seguridad de nuestros datos al utilizar redes Wifi públicas (redes privadas virtuales, etc.) u ordenadores públicos, se puede ver comprometida con más facilidad de lo que creemos.

Por ello, hay que tener ciertas precauciones siempre que hagamos uso de nuestros datos y contraseñas en lugares públicos, porque nunca se sabe que sistemas o trampas existen detrás de estos servicios aparentemente inofensivos.

Así, vamos a ver una serie de precauciones que debemos de tener para aumentar la seguridad de nuestros datos.

Datos bancarios
Es importante no dejar huellas personales en un ordenador público o ajeno a nuestra propiedad, ya que el uso momentáneo de alguno de estos equipos, puede provocar el robo de dichos datos por troyanos.

Por tanto, si el equipo no pertenece a alguien de confianza, lo mejor es no efectuar transferencias bancarias online, escribir los dígitos de una tarjeta bancaria, etc.

Contraseñas
Al navegar por Internet en un ordenador público, es muy normal que revisemos el correo y que tengamos que introducir nuestro nombre de usuario y contraseña.
Generalmente, un cuadro de diálogo salta en la pantalla con la petición de recordar nuestros datos, y por desgracia, alguno de los que encontramos diariamente, vienen con la casilla de almacenamiento de datos activada, por lo que tendremos que estar pendientes en este punto, para desmarcar dicha acción.

Navegación privada
 
Otra de las precauciones que debemos tener cuando utilizamos un ordenador público, es que tras utilizar el equipo, el próximo usuario no pueda rastrear y acceder a nuestros datos con sólo un clic mediante el uso del historial y las cookies almacenadas.

Para evitar esto, la mayoría de los navegadores ofrecen el método de navegación privada. Este método evita que tras cerrar el navegador, dejemos datos o historial posible que pueda ser consultado por otra persona.
Aún así, lo ideal es llevar un pendrive con un navegador portable propio, así evitaremos introducir datos en el navegador del PC público.

Seguridad en redes Wifi públicas
Como todos sabemos, la seguridad de las redes Wifi está más que cuestionada, pero si nos referimos a redes Wifi gratuitas o públicas, la cosa empeora aún más.

Así, existen también una serie de medidas o precauciones que debemos tener en cuenta cuando vamos a utilizar un red Wifi pública.

Firewall
Al utilizar una red Wifi pública, es imprescindible que tengamos instalado un firewall potente y efectivo, con el objetivo de impedir que otros usuarios que se encuentren conectados a la misma red, puedan acceder a nuestras carpetas o equipo.

Encriptación
Por desgracia, la mayoría de los hackers que operan en redes públicas, consiguen saltarse hasta los firewall más potentes, así que como medida extra y sobre todo para personas que suelan utilizar este tipo de redes normalmente, es conveniente proteger mediante encriptación y contraseña aquellas carpetas que contengan documentos de valor o información personal.

 
Receptor Wifi

Aunque parezca obvio, algunas personas dejan conectado el receptor Wifi en redes Wifi públicas aún cuando no están navegando.
Este hábito, además de aumentar el consumo de batería de nuestro portátil o netbook, puede exponer dicho equipo a ataques hackers en situaciones que podríamos evitar.