domingo, 14 de junio de 2015

¡Levanta la vista del móvil!

Que levante la mano quien consulte su Whatsapp cuando se encuentra en una reunión, comiendo en un restaurante o de visita en el cuarto de baño. Quien eche un vistazo a sus redes sociales antes de pegar el ojo o encienda su dispositivo cada dos por tres. Quien aparente cierta actividad por puro disimulo. Quien teclee en sus cacharros un “ja, ja”, se palpe el bolsillo para cerciorarse de que sale de casa con teléfono o se agobie cuando sólo le queda un 30 por ciento de batería en su teléfono.

Que alce el brazo de quien consulte su smartphone cuando alguien al lado lo hace o responde mensajes en el metro, autobús y hasta cuando viaja al volante. Que levante la mano quien ya haya jubilado su libro de cabecera por la tableta, quien camine por la calle mirando el paisaje de su pantalla, quien detenga el mundo ante el silbido de un mensaje... o quien haya olvidado la última vez que pasó 24 horas sin mirar su dichoso gadget. Posiblemente muchos han levantado la mano y no han tenido ocasión de bajarla durante este párrafo.
Basta con rebuscar en los hábitos de cada uno para comprobar que el teléfono acapara la mayor cuota de atención de las personas. Aunque parezca de locos, todo lo anterior es lo normal. Algunos ya lo definen como la generación de las cabezas bajadas. Los anglosajones, muy dados a poner nombres a todas las cosas, ya han bautizado el fenómeno como phubbing, el acto de ignorar al prójimo por atender el móvil. Dicen que el 87 por ciento de los jóvenes prefiere comunicarse a través de mensajes antes que cara a cara. De la misma forma, crece una generación que socializa con desconocidos con los que sólo comparte conexión y red social, pero ningunea a quien tienen al lado. No necesitan hablar ni que nadie les hable. Sólo sonríen en los selfies y exhiben su expresividad lexical a golpe de emoticono.


El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) asegura que un tercio de los españoles (el 34 por ciento) se reconoce enganchado a los mensajes de Whatsapp. La misma encuesta apunta que casi el 70 por ciento de los españoles utiliza una aplicación de mensajería, de los que casi la mitad mira los mensajes varias veces al día. Lo mismo sucede con los teléfonos móviles, en manos del 93 por ciento de los encuestados, dispositivos que el 40 por ciento de los usuarios consulta de forma continua. El poder de atracción de las redes sociales no es comparable al del Whatsapp o smartphones, pese a que ya forman parte de la rutina diaria de casi la mitad de la población, de los que la quinta parte se reconoce atrapada por Facebook o Twitter. De la misma forma, el 34 por ciento de la población utiliza tabletas y libros electrónicos, aunque sólo el 17 por ciento de ellos lo hace a casi todas horas. Otro estudio de la Universidad de Baylor asegura que las personas que pasan más tiempo con el móvil que la media también son más propensas a la depresión y al mal humor.


Nativos e inmigrantes digitales actúan de la misma forma. Y esos dos colectivos abarcan la práctica totalidad de la población. Podrían definirlo como el homo mobilis, un descendiente avanzado del homo sapiens, aquel ser humano que durante miles de años caminó erguido hasta que dejó de hacerlo por un smartphone. Los cabezas bajadas han tomado el mundo y uno sólo tiene que mirarse a sí mismo para reconocerse entre ellos.

Las referencias cinematográficas ya nos ponen sobre aviso. En Wall-E retrataban a los humanos del futuro como obesos repantigados en tumbonas, rodeados de pantallas que les impedían mirar a su entorno y les sorbían los sesos. No estamos muy lejos de esa visionaria película infantil que en su momento produjo Steve Jobs.


25 comentarios:

  1. Es una gran verdad, te da en lo que pensar. Ala, esta noche no duermo.

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  2. como a la mayoría e levantado la mano mas de dos veces, lleva mucha razón este articulo

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  3. Buenos días.
    Opino que es 100% verdad, también he levantado la mano como la mayoría de la clase

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  4. Buenos días,
    Este artículo me parece muy interesante porque yo suelo coger el móvil para este tipo de cosas.


    Un saludo.

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  5. Sinceramente,este blog tiene mucha razon,los jovenes estamos cada segundo con el movil.

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  6. Que gran verdad! ni he bajado la mano.

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  7. Dice totalmente la verdad, me identifico con este artículo

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  8. Me parece muy interesante, me siento totalmente identifcado

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  9. Dice la verdad.
    A veces me siento identificadp

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  10. es muy cierto ,todos nos hemos identificado en mas de un articulo
    estamos mas pendiente de nuestras redes sociales que de nuestro alrededor

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  11. Buenos días,
    Me identifico mucho con este texto y me parece que es lo que pasa hoy en día.

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  12. me parece muy interesante porque todos nos hemos sentido identificados con este articulo

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  13. En cierto modo me siento identificada con este articulo porque también estoy casi siempre con el móvil

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  14. Estoy totalmente de acuerdo con tu entrada.

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  15. Es una gran razón , por que la mayoría de la gente lo suele hacer, incluido yo .Me siento muy identificado

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  16. Hola, me he sentido muy identificada.

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  17. por una parte me he sentido identificado pero por otra no porque me da pereza cargar el movil

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  18. Este artículo tiene mucha razón, la mayoría de las personas, tanto adolescentes como adultos, pasan la mayoría del tiempo pegados al teléfono. Pero es una cosa que no se puede evitar.

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  19. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  20. Me parece muy triste que todo el texto tenga razon. Ya que cada vez somos mas atraidos por los "cacharros", que por la propia charla personal.

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